Bebe agua. Bebe entre comidas mucha agua, dos, tres litros diarios. También intenta ingerir alimentos con alto contenido en agua. VERDURAS, por favor. Menos materia muerta de animales, más verduras.
Cómprate una botella bonita para motivarte, y bebe agua. ¡Bebe vida!
Cambiar tu vida
De cómo pasar del sedentarismo y la gordura al ejercicio y peso ideal
martes, 16 de noviembre de 2010
martes, 26 de octubre de 2010
1er Regalo: RESPIRAR
Cada mañana antes de levantarte, realiza diez respiraciones profundas. Lo mismo antes de comer. Muchas veces lo que interpretas como estress, hambre, fatiga... es falta de oxígeno en tus células. Incluso el relax que asocias al cigarrillo viene de ese cambio de respiración, más consciente y profunda. Respira en la proporción : 1, 2, 3, 4 al inspirar; 1, 2, 3, 4, 5 al mantener el aire y 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8 al espirar... (espirar es más largo pues se eliminan toxinas).
Inspira y espira por la nariz.
Disfruta de tu regalo, hazlo consciente y gozoso
Inspira y espira por la nariz.
Disfruta de tu regalo, hazlo consciente y gozoso
sábado, 23 de octubre de 2010
Creer que pierdes cuando ganas
Es habitual pensar que si dejas de fumar, dejas de beber o comer determinadas cosas, estás perdiendo algo. "¡Cómo voy a vivir sin ........ !" (rellena el hueco con lo que creas imprescindible). ¿Cómo voy a vivir sin algo que me hace cambiar de estado al instante?
La idea es sustituirlo por algo bueno de verdad. Algo que te haga mejorar tu estado en la inmediatez, PERO que TAMBIÉN sea bueno a largo plazo. ¿No sería maravilloso conseguir el mismo efecto que te produce esa cerveza con un trozo de brócoli al vapor?. ¿O conseguir ese estado eufórico y de calma a la vez que te produce el café o el chocolate con una carrera de 20 minutos?
Acaba con la idea de que estás renunciando. Piensa más bien que estás ganando.
Mañana el primer regalo. El primero de siete
La idea es sustituirlo por algo bueno de verdad. Algo que te haga mejorar tu estado en la inmediatez, PERO que TAMBIÉN sea bueno a largo plazo. ¿No sería maravilloso conseguir el mismo efecto que te produce esa cerveza con un trozo de brócoli al vapor?. ¿O conseguir ese estado eufórico y de calma a la vez que te produce el café o el chocolate con una carrera de 20 minutos?
Acaba con la idea de que estás renunciando. Piensa más bien que estás ganando.
Mañana el primer regalo. El primero de siete
miércoles, 20 de octubre de 2010
He probado todo
No es verdad. Perdóname. No es verdad esta idea que tienes de que "lo has probado todo". Contrariamente a lo que oirás en muchos sitios, TODAS LAS DIETAS FUNCIONAN. Lo que pasa es que no las seguimos. Analiza si esa idea de "he probado todo" ha sido tan real como creías. Por supuesto que las dietas funcionan. ¿Sabes lo que pasa? Que nos las saltamos. Y también, que cuando volvemos a nuestra anterior forma de comer, recuperamos todo y un poco más.
La idea es cambiar. Tomar medidas permanentes, que incluyan ejercicio físico. CAMBIAR.
Mañana otra idea a erradicar: Dejar algo que nos gusta es perder un apoyo en la vida.
Ánimo, se puede hacer, ya verás.
La idea es cambiar. Tomar medidas permanentes, que incluyan ejercicio físico. CAMBIAR.
Mañana otra idea a erradicar: Dejar algo que nos gusta es perder un apoyo en la vida.
Ánimo, se puede hacer, ya verás.
martes, 19 de octubre de 2010
Una hormona me provoca comer como una cerda
En un sketch cómico oí lo siguiente: "¿por qué soy gorda? Lo mío es hormonal.... Sí, tengo una hormona que me hacer comer como una cerrrrrrda"
Hoy hablaré de una de esas ideas irracionales que tenemos para no hacer nada por adelgazar: "Es mi metabolismo".
Tengo una gran noticia: EL METABOLISMO SE PUEDE CAMBIAR A CUALQUIER EDAD.
De un plumazo nos hemos cargado dos ideas: "Es mi metabolismo (y no se puede cambiar, nací con ello y moriré con ello" y "soy mayor para adelgazar" (o "es normal engordar con la edad"). Ánimo, poco a poco irás identificando tus ideas irracionales, llegará la libertad.
lunes, 18 de octubre de 2010
1er Pensamiento
Creo que el primer pensamiento fue: "Sería más feliz con otro aspecto físico". Y justo después, o simultáneo: "No tengo por qué seguir igual".
Cuando te das cuenta de que NO TIENES, que sencillamente NADA TE IMPIDE cambiar, es una liberación. Te das cuenta de que puedes tomar las riendas, liberarte de ese peso físico y mental, soltar lastre, ser ligero y libre.
Nada me impedía atarme unas zapatillas de deporte y salir. Sólo las creencias irracionales, las estúpidas ideas erróneas. IDEAS FALSAS sobre la comida, el ejercicio y el cuerpo que iremos viendo desde mañana.
Cuando te das cuenta de que NO TIENES, que sencillamente NADA TE IMPIDE cambiar, es una liberación. Te das cuenta de que puedes tomar las riendas, liberarte de ese peso físico y mental, soltar lastre, ser ligero y libre.
Nada me impedía atarme unas zapatillas de deporte y salir. Sólo las creencias irracionales, las estúpidas ideas erróneas. IDEAS FALSAS sobre la comida, el ejercicio y el cuerpo que iremos viendo desde mañana.
domingo, 17 de octubre de 2010
De dónde partía yo
En el sofá, jugando a vídeo juegos, viendo la tele, viendo series, viendo películas, leyendo... Todo eso está muy bien, si lo compaginas con ver el mundo exterior y mover el cuerpo. Mis movimientos eran del sofá a la cocina, de la cocina a la habitación, de la habitación al baño. ¿Qué pasaba cuando iba con mis amigos al monte alguna vez? Sufría. Iba detrás, quejándome por dentro, sintiendo chirriar cada articulación, el corazón acelerado, sin aire, ralentizando a los demás...
Las mañanas eran un horror. Madrugar era tortura.
No sólo no hacía ejercicio sino que al ver a los demás hacerlo solía pensar "¡Qué pringaos!". Imaginad de qué partía yo. De un cuerpo abandonado, fofo. De una actitud anti-ejercicio, negativa.
El placer se encontraba en la comida que menos me convenía.
Un día en que me armé de valor, me subí a una báscula. Sí, había batido mi récord. No tenía sobrepeso... Había alcanzado la obesidad tipo 1.
La ropa. Ya no hay ropa que siente bien en ese punto. Las fotos se convierten en un suplicio. Ver fotos de las vacaciones, que tendría que evocarnos momentos felices y hacernos sentir bien al revivirlos, se convierte en una auténtica fuente de dolor. Ver toda esa carne, ver cuánto más ocupas que el resto, ver ese cuello con doble pliegue, esa tripa, esas ropas que no te sientan bien... (¿y ver la desnudez? eso ya es lo peor)...
Ahí empezó para mí algo. Un pensamiento... que me llevó a otros... pensamientos que me llevaron a la acción.
Las mañanas eran un horror. Madrugar era tortura.
No sólo no hacía ejercicio sino que al ver a los demás hacerlo solía pensar "¡Qué pringaos!". Imaginad de qué partía yo. De un cuerpo abandonado, fofo. De una actitud anti-ejercicio, negativa.
El placer se encontraba en la comida que menos me convenía.
Un día en que me armé de valor, me subí a una báscula. Sí, había batido mi récord. No tenía sobrepeso... Había alcanzado la obesidad tipo 1.
La ropa. Ya no hay ropa que siente bien en ese punto. Las fotos se convierten en un suplicio. Ver fotos de las vacaciones, que tendría que evocarnos momentos felices y hacernos sentir bien al revivirlos, se convierte en una auténtica fuente de dolor. Ver toda esa carne, ver cuánto más ocupas que el resto, ver ese cuello con doble pliegue, esa tripa, esas ropas que no te sientan bien... (¿y ver la desnudez? eso ya es lo peor)...
Ahí empezó para mí algo. Un pensamiento... que me llevó a otros... pensamientos que me llevaron a la acción.
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