martes, 26 de octubre de 2010

1er Regalo: RESPIRAR

Cada mañana antes de levantarte, realiza diez respiraciones profundas. Lo mismo antes de comer. Muchas veces lo que interpretas como estress, hambre, fatiga... es falta de oxígeno en tus células. Incluso el relax que asocias al cigarrillo viene de ese cambio de respiración, más consciente y profunda. Respira en la proporción : 1, 2, 3, 4 al inspirar; 1, 2, 3, 4, 5 al mantener el aire y 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8 al espirar... (espirar es más largo pues se eliminan toxinas).
Inspira y espira por la nariz.
Disfruta de tu regalo, hazlo consciente y gozoso

sábado, 23 de octubre de 2010

Creer que pierdes cuando ganas

Es habitual pensar que si dejas de fumar, dejas de beber o comer determinadas cosas, estás perdiendo algo. "¡Cómo voy a vivir sin ........ !" (rellena el hueco con lo que creas imprescindible). ¿Cómo voy a vivir sin algo que me hace cambiar de estado al instante?
La idea es sustituirlo por algo bueno de verdad. Algo que te haga mejorar tu estado en la inmediatez, PERO que TAMBIÉN sea bueno a largo plazo. ¿No sería maravilloso conseguir el mismo efecto que te produce esa cerveza con un trozo de brócoli al vapor?. ¿O conseguir ese estado eufórico y de calma a la vez que te produce el café o el chocolate con una carrera de 20 minutos?
Acaba con la idea de que estás renunciando. Piensa más bien que estás ganando.
Mañana el primer regalo. El primero de siete

miércoles, 20 de octubre de 2010

He probado todo

No es verdad. Perdóname. No es verdad esta idea que tienes de que "lo has probado todo". Contrariamente a lo que oirás en muchos sitios, TODAS LAS DIETAS FUNCIONAN. Lo que pasa es que no las seguimos. Analiza si esa idea de "he probado todo" ha sido tan real como creías. Por supuesto que las dietas funcionan. ¿Sabes lo que pasa? Que nos las saltamos. Y también, que cuando volvemos a nuestra anterior forma de comer, recuperamos todo y un poco más.
La idea es cambiar. Tomar medidas permanentes, que incluyan ejercicio físico. CAMBIAR.
Mañana otra idea a erradicar: Dejar algo que nos gusta es perder un apoyo en la vida.
Ánimo, se puede hacer, ya verás.

martes, 19 de octubre de 2010

Una hormona me provoca comer como una cerda

En un sketch cómico oí lo siguiente:  "¿por qué soy gorda? Lo mío es hormonal.... Sí, tengo una hormona que me hacer comer como una cerrrrrrda"
Hoy hablaré de una de esas ideas irracionales que tenemos para no hacer nada por adelgazar: "Es mi metabolismo".
Tengo una gran noticia: EL METABOLISMO SE PUEDE CAMBIAR A CUALQUIER EDAD.
De un plumazo nos hemos cargado dos ideas: "Es mi metabolismo (y no se puede cambiar, nací con ello y moriré con ello" y "soy mayor para adelgazar" (o "es normal engordar con la edad"). Ánimo, poco a poco irás identificando tus ideas irracionales, llegará la libertad.

lunes, 18 de octubre de 2010

1er Pensamiento

Creo que el primer pensamiento fue: "Sería más feliz con otro aspecto físico". Y justo después, o simultáneo: "No tengo por qué seguir igual".
Cuando te das cuenta de que NO TIENES, que sencillamente NADA TE IMPIDE cambiar, es una liberación.   Te das cuenta de que puedes tomar las riendas, liberarte de ese peso físico y mental, soltar lastre, ser ligero y libre.
Nada me impedía atarme unas zapatillas de deporte y salir. Sólo las creencias irracionales, las estúpidas ideas erróneas. IDEAS FALSAS sobre la comida, el ejercicio y el cuerpo que iremos viendo desde mañana.

domingo, 17 de octubre de 2010

De dónde partía yo

En el sofá, jugando a vídeo juegos, viendo la tele, viendo series, viendo películas, leyendo... Todo eso está muy bien, si lo compaginas con ver el mundo exterior y mover el cuerpo. Mis movimientos eran del sofá a la cocina, de la cocina a la habitación, de la habitación al baño. ¿Qué pasaba cuando iba con mis amigos al monte alguna vez? Sufría. Iba detrás, quejándome por dentro, sintiendo chirriar cada articulación, el corazón acelerado, sin aire, ralentizando a los demás...
Las mañanas eran un horror. Madrugar era tortura.
No sólo no hacía ejercicio sino que al ver a los demás hacerlo solía pensar "¡Qué pringaos!". Imaginad de qué partía yo. De un cuerpo abandonado, fofo. De una actitud anti-ejercicio, negativa.
El placer se encontraba en la comida que menos me convenía.
Un día en que me armé de valor, me subí a una báscula. Sí, había batido mi récord. No tenía sobrepeso... Había alcanzado la obesidad tipo 1.
La ropa. Ya no hay ropa que siente bien en ese punto. Las fotos se convierten en un suplicio. Ver fotos de las vacaciones, que tendría que evocarnos momentos felices y hacernos sentir bien al revivirlos, se convierte en una auténtica fuente de dolor. Ver toda esa carne, ver cuánto más ocupas que el resto, ver ese cuello con doble pliegue, esa tripa, esas ropas que no te sientan bien... (¿y ver la desnudez? eso ya es lo peor)...
Ahí empezó para mí algo. Un pensamiento... que me llevó a otros... pensamientos que me llevaron a la acción.

viernes, 15 de octubre de 2010

Fase 1 de la decisión

De psicologina-online.com:
1. Definir el problema. Con este paso hay que procurar responder a la pregunta de ¿Qué es lo que se desea conseguir en esa situación?.
Pero yo voy al paso anterior: Entérate de que hay un problema. Empieza a sentir esa inquietud. Haz que la falta de ejercicio sea un problema. La falta de ejercicio es un problema objetivamente, pero no lo es todavía para ti. Tienes que unir DOLOR a la falta de ejercicio; en el pasado, en el presente y el en futuro. Unir dolor a esto y PLACER a hacer ejercicio. Ahora mismo, el ejercicio es una tortura china para ti, mayor que la tortura de no tener energía, estar gordo, no tener un cuerpo sano, etc. 
Empieza a pensarlo, a inquietarte. Empieza a pensar positivamente sobre el ejercicio. 



jueves, 14 de octubre de 2010

Sofá y tele

¿Cuántas veces te has visto en esta postura?: Sentado en el sofá, picoteando, bebiendo una cerveza o un refresco, viendo la tele... Si la respuesta es TODOS LOS DÍAS, y no haces ejercicio, estás jodido. 
No tienes por qué seguir haciéndolo. "Me gusta", dirás. A un niño también le gustan las galletas de chocolate pero no le darás una antes de comer o antes de la cena. Sí, te acabo de llamar infantiloide. Hacer cosas tóxicas porque "me gusta" es una actitud infantil, una respuesta de placer inmediato, que no ahonda en las verdaderas razones. Una vez leí esta frase: "Ser adulto es aprender a ser padres de uno mismo". Mírate como tu propio padre o tu propia madre. Siente qué es querer lo mejor para ti. Tienes derecho a querer lo mejor para ti. Lo mejor, como bien sabes, no es el placer inmediato (¿cuántas resacas hacen falta para aprender esto?), no es rendirme a lo que "me gusta" ahora, sin pensar, como un automatismo. Lo mejor es tomar la decisión. La decisión de cambiar. ¿Sabes cuánto se tarda en decidir algo? ¿cuál es el proceso en la toma de decisiones? ¿Sabes que tienes un potencial increíble y que una vez que te decidas eres imparable? Sobre decisiones hablaremos mañana. 
Hoy podrías cambiar media hora de televisión por un paseo

miércoles, 13 de octubre de 2010

Sedentarismo

Hoy una médico me ha preguntado qué dieta llevo, que ella también la quiere seguir. Superado el estupor, le he empezado a contar y ella ponía sus pegas. Que si esto no es para tanto, que si aquello no es tan malo, que por qué quitarnos el café que es antioxidante, que si el calcio de la leche, que si el queso es lácteo pero tiene otro proceso... Las típicas resistencias para no dejar nada de lo que nos gusta. (De esto hablaré otro día). Después de todo esto, ha sentenciado: Hay un veneno clarísimo, indiscutible: el sedentarismo. 
Me ha gustado su frase. Luego ha añadido: "Bueno, el sedentarismo y el azúcar refinado". Hay que dejar las dos cosas. Si la palabra "dejar" te produce cierta angustia o sensación de pérdida, cámbiala por "cambiar"; por "ganar"; por "mejorar"; por "empezar"... el ejercicio. Empezar a hacer ejercicio. 
Hace año y medio empecé a hacer ejercicio. Es otra vida, te lo aseguro. Si partes del mismo estado de forma que yo hace año y medio, de la misma predisposición psicológica, estás mandándome a la mierda en este instante. Pero ¿nunca vas a probar? ¿No quieres probar a tener energía y vitalidad? Tener energía y vitalidad no significa ser un puto pelma. No significa ser nervioso y poner nerviosos a los demás. Significa tener calma, paz, ganas de hacer cosas, imaginación, alegría de vivir, prosperidad (sí, prosperidad); significa ELEGIR. Lo que quieras, cuando quieras, sabiendo qué es bueno y qué no lo es. Significa que no te importa madrugar; tener mayor claridad mental, organizarte mejor. 
Deja el veneno, toma el regalo. 

martes, 12 de octubre de 2010

¿Qué deseas?

Probablemente alguna vez has imaginado que un genio de la lámpara sale del tarro de la mermelada cuando vas a desayunar y te pregunta cuáles son tus tres deseos. ¿Qué deseo? ¿qué quiero realmente? ¿por qué odio madrugar? ¿pido ser millonario para no madrugar nunca más, o pido que madrugar sea lo que más me guste del mundo? ¿Quiero bienes materiales por sí mismos o por cómo me harán sentir esos bienes? ¿Cuando los tenga, mi vida habrá mejorado? ¿Quiero un cuerpo maravilloso? ¿quiero un buen aspecto o sentir que tengo energía? ¿tres deseos, eh? ¿salud, dinero y amor? ¡claro! ¡Salud, dinero y amor!
Ahora vuelve a la realidad del desayuno. No ha salido el genio.
El genio eres tú. Necesitarás más tiempo del que dura un chasquido de dedos. Hoy comienza todo